BIenvenida al barco del bicentenario

Por Daniel Estigarribia

Los aplausos son para darle la bienvenida a un nuevo barco producido por la industria naval argentina el Cahuimpi y al encuentro y regata Velas Sudamérica 2010. Su presencia en el evento de velas más importante de la historia sudamericana no pasó inadvertida, como tampoco lo fue, la de los cientos de diferentes embarcaciones deportivas a vela y motor, que siguen fielmente a los grandes veleros en todos los tramos de su extenso recorrido.

 

El propietario del nuevo barco, es Jorge Ferioli del Yacht Club Buenos Aires. Pero Cheers es también el nombre de un barco, que tuvo Ferioli y según nos informa ahora tiene apostadero en Chile. Al desprenderse del Cheers hizo construir el Cahuimpi. En la foto vemos algunos de los tripulantes, Marcelo Boveda meteorólogo (izq.) y Javier Sosa (centro) “de todo un poco” a bordo, “donde haga falta”. Entrevistamos a su capitán FeriolI, mientras buscaban en Mar del Plata elementos para el buque, quien nos manifiesta con picardía “vamos a hacer lo que podamos”…

 

Observamos que en realidad ya hicieron bastante, porque el barco tiene como asiento el Yacht Club Argentino de puerto Buenos Aires, en Dársena Norte y ahora están alejados de allí.

 

En efecto “de Buenos Aires, dice Ferioli, fuimos a Punta del Este y luego, directamente vinimos acá, a Mar del plata para acompañar a los grandes veleros en el tramo de Mar del Plata a Montevideo. De Montevideo continuaremos hacia Punta del Este nuevamente “.

 

“Hace un año fue botado el Cahuimpi y decidimos hacer este viaje para ponerlo a punto, siguiendo a los veleros Velas Sudamérica 2010, en homenaje al bicentenario nacional”, afirmo Ferioli. Y continuó diciendo: “queremos formar parte de los que participan de este evento extraordinario. Por eso a partir de las 1430 vamos a formar parte del conjunto de embarcaciones de todo tipo, que van a dar marco al desfile de grandes veleros, al que pasaran revista las presidentas de Chile y Argentina “, Michele Bachelet y Cristina Fernández.

 

“El Cahuimpi es un SLOP de cincuenta y seis pies (56’). Navega muy bien”, enfatiza su dueño, “lo estamos conociendo mejor ahora. Un lindo barco”. Llevan a bordo siete tripulantes, (por ahora ninguna mujer). Se ha probado la totalidad del velamen con que está equipado y mostró un excelente comportamiento. El diseño es de Néstor Völker y construido por el astillero HOSK (n. de r. Astillero que construye y exporta los más grandes y lujosos veleros que se hacen en la Argentina (Hosk 56). Una vez puesto a punto está previsto que lleguen a inscribirse pronto en regatas.

 

Con respecto al nuevo barco Cahuimpi (palabra cuyo origen tiene reminiscencias tribales), de la industria naval liviana argentina, podemos decir que representa y demuestra una vez más con su presencia aquí, el fervor con que innumerable cantidad de nautas deportivos, de cada uno de los países donde recalan los veleros escuela de las armadas latinoamericanas, han seguido y siguen a los grandes veleros, alrededor de nuestro sud-continente.

 

“Este encuentro es fantástico, es realmente único, van a pasar muchos años antes que volvamos a ver algo semejante. Esperemos que la magnitud de este esfuerzo, sea apreciado por la comunidad en general” afirmó finalmente Jorge Ferioli.
Tuvimos oportunidad de verlo navegando, saliendo del Puerto Mar del Plata, con buenos vientos para acompañar a los grandes veleros que participan del tramo Mar del Plata – Montevideo.

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